Consagraos a mi Corazón Inmaculado.

“Hoy, hijos míos predilectos, recordad mi venida aquí a la tierra, en la pobre Cova de Iria, en Fátima. Bajé del Cielo para pediros la Consagración a mi Corazón Inmaculado.

Por medio de vosotros, Sacerdotes de mi Movimiento, cuanto os pedí entonces se está ahora realizando. Vosotros os consagráis a mi Corazón Inmaculado y conducís las almas a vosotros encomendadas a esta consagración querida por Mí misma.

Desde aquel día ha pasado mucho tiempo: ya son cincuenta y nueve años.

Aconteció también la segunda guerra mundial, predicha por Mí como castigo permitido por Dios para una Humanidad que no se ha arrepentido, por desgracia.

Ahora estáis viviendo los momentos en que el Dragón rojo, a saber, el ateísmo marxista, se ha propagado por todo el mundo y hace estragos cada vez mayores entre las almas.

Logra verdaderamente seducir y precipitar un tercio de las estrellas del cielo.

Estas estrellas, en el firmamento de la Iglesia, son los Pastores: sois vosotros, pobres hijos míos Sacerdotes.

¿Acaso no os ha confirmado también el Vicario de mi Hijo que hoy son los amigos más queridos, incluso sus mismos comensales, los Sacerdotes y Religiosos, los que traicionan y se ponen contra la Iglesia?

Ésta es, pues, la hora de recurrir al gran remedio, que el Padre os ofrece, para resistir a las seducciones del Maligno y para oponeros a la verdadera apostasía que cada vez se extiende más entre mis pobres hijos.

¡Consagraos a mi Corazón Inmaculado!

“Pongámonos, sobre todo, a la escucha de María Santísima, en quien el Misterio eucarístico se muestra, más que en ningún otro, como misterio de luz. Mirándola a ella conocemos la fuerza trasformadora que tiene la Eucaristía. En ella vemos el mundo renovado por el amor. Al contemplarla asunta al cielo en alma y cuerpo vemos un resquicio del « cielo nuevo » y de la « tierra nueva » que se abrirán ante nuestros ojos con la segunda venida de Cristo. La Eucaristía es ya aquí, en la tierra, su prenda y, en cierto modo, su anticipación:

« Veni, Domine Iesu! »

(Ap 22, 20).”

Juan Pablo II

 

Organice su Cenáculo Familiar

La Virgen Santísima pide que hagamos cenáculos, ya que, a través del acto de consagración que hacemos al final, entramos en su Corazón Inmaculado, para prepararnos allí a recibir el Espíritu de Amor, el Espíritu Santo.

1) Para eso, iniciar el Cenáculo siempre con la invocación que Ella misma nos enseñó en su mensaje del 7/6/81: "VEN ESPÍRITU SANTO, VEN POR MEDIO DE LA PODEROSA INTERCESIÓN DEL INMACULADO CORAZÓN DE MARÍA, TU AMADÍSIMA ESPOSA" (3 veces).

2) Oración del Santo Rosario, meditando los misterios, delante de una imagen de la Santísima Virgen. Al final, rezar por el Papa y sus intenciones, un Padrenuestro, Avemaría y Gloria. Los cánticos son libres, pero deben preferirse los marianos.

3) Lectura de uno de los mensajes del libro "A los Sacerdotes hijos predilectos de la Santísima Virgen".

4) Un poco de catecismo. (Solamente en los Cenáculos familiares).

5) Fraternidad. Para que nos conozcamos, nos ayudemos mutuamente para seguir adelante y nos amemos siempre más.

6) Acto de consagración. Si hubiese celebración de la Santa Misa o Bendición con el Santísimo, la Consagración se hace antes de la Comunión o de la Bendición, ya que María, con la consagración nos toma en sus brazos y nos da a Jesús

7) Acción de Gracias. Después de la Comunión, decir a Jesús lo que la Virgen Santísima nos enseñó: "JESÚS, TÚ ERES NUESTRO AMOR, JESÚS TÚ ERES NUESTRO ÚNICO GRAN AMIGO; JESÚS, NOSOTROS TE AMAMOS; JESÚS, NOSOTROS ESTAMOS APASIONADOS POR TI". Mensaje del 21/8/87.

 

ORACIÓN DE RENUNCIA

 

Padre Santo, Yo _______, Creo que tu palabra es viva y eficaz. Hoy mismo y para siempre me vuelvo a ti Misericordioso Padre, de todo corazón, con toda mi alma, con toda mi fuerza y muy sinceramente confieso con mi boca que Jesucristo tu hijo, es mi Señor.  Creo en mi corazón que resucito, que esta vivo y es el mismo de ayer, hoy y siempre.

 

Alabo y exalto, Padre Bueno, tu santo nombre, porque gracias a la muerte y resurrección de Jesucristo, Mi Señor y Salvador: el Pecado, La Muerte, el Mundo, la Maldición, la Condenación, Satanás, y todas sus obras ¡Están Vencidos para Siempre!

 

Y a partir de hoy, Yo ________ Acepto en mí la victoria eterna del Señor Jesucristo y participo de ella para siempre en todo mí ser físico, físico, psicológico y espiritual.

 

Además, yo ________ apoyo(a) en la victoria eterna del Señor Jesucristo, hoy mismo y para siempre; corto y destruyo en el NOMBRE DEL SENOR JESUCRISTO Y POR EL PODER DE SU PRECIOSISIMA SANGRE, y a traves del Immaculado Corazon de Maria, toda obra de Satanás, ataque, seducción, opresión, obsesión, tentación, etc. que venga en contra de mí: (persona, familia, casa, trabajo, pertenencias, etc.) Por medio de: brujería, hechicería, magia negra, blanca o de cualquier color, sortilegios de amor, Vudu, Santeria, fetichismo, maleficios, curanderismos, ritos ocultos, ceremonias satánicas, invocaciones diabólicas, maldiciones ajenas, paternas y/o maternas, herencias ancestrales malignas (paternas y maternas), ocultismo, esoterismo, espiritismo, nueva era, espiritualismo, evocaciones de los muertos, limpias, guija, masonería, gnosticismo, lectura de cartas, de la mano, del café, de agua, de la arena , y de todo tipo de adivinación.

 

Y también ahora mismo, en el NOMBRE DE SEÑOR JESUCRISTO Y POR EL PODER DE SU PRECIOSÍSIMA SANGRE, y a traves del Immaculado Corazon de Maria, quede cortada y destruida cualquier cosa que haya sido hecha por cualquier persona viva o muerta en el pasado, en el presente o en el futuro, consciente o inconscientemente, voluntaria o involuntariamente, incluso todo poder que provenga del ejercicio del control mental: dianetica, meditación (trascendental, profunda, zen, budista, yoga, metafísica, parapsicología, hipnosis) e incluso todo poder que venga del ejercicio de amuletos, talismanes, imágenes, lociones, veladoras, polvos, alimentos, o de cualquier otra no mencionada  que este afectando, destruyendo, dañando u oprimiendo mi ser, mi familia y mis pertenencias.

 

A partir de hoy y para siempre quede atado y amordazado, todo espíritu ajeno opuesto a Dios, que se este manifestando en mí ser, físico, psicológico o espiritual; produciendo: Soberbia, Ira, Lujuria, Alcoholismo, Malos deseos, Envidia, Gula, Adivinación, Premoniciones, Falsa religiosidad, Dolor, Enfermedad,  Miedo, Angustia, Depresión, Confusión, Idolatría o Egolatría.

 

Renuncio a todas estas cosas, libre y voluntariamente, rechazo todo esto de todo mi ser, y en todas las áreas de mi vida. EN EL NOMBRE DEL SEÑOR JESUCRISTO Y POR EL PODER DE SU PRECIOSÍSIMA SANGRE,  y a traves del Immaculado Corazon de Maria, quede nulificada toda acción, interacción, toda comunicación e intercomunicación espiritual  y todo espíritu ajeno opuesto a Dios, que atado y amordazado y lo mando a la Eucaristía y a todas las Eucaristías que se celebran en todo el mundo en este momento.  AMEN.

 

                                                 ¡JESUS, SALVADOR DE LOS HOMBRES, SALVANOS!

                                    ¡INMACULADO CORAZON DE MARIA, RUEGA POR NOSOTROS!

 

 

Lourdes (Francia), 7 de octubre de 1979
Nuestra Señora del Rosario

Vuestro Rosario.

"Te he traído también aquí, para reunir en Cenáculos de oración y de vida Conmigo, a muchos Sacerdotes, Religiosos y fieles.

En estos Cenáculos estoy verdaderamente presente y me uno a vuestra oración.

Con ella ofrecéis a la Madre Celeste una fuerza poderosa para intervenir y salvar a muchos pobres hijos descarriados y para ordenar los acontecimientos dolorosos de vuestro tiempo, según el designio materno de mi Corazón Inmaculado.

El Rosario entero que recitáis en los Cenáculos secundando la urgente petición de vuestra Madre, es como una inmensa cadena de amor y de salvación con la que podéis rodear personas y situaciones, y hasta influir en todos los acontecimientos de vuestro tiempo.

Continuad recitándolo, multiplicad vuestros Cenáculos de Oración, respondiendo así a la invitación que con tanta frecuencia e intensidad os ha dirigido mi primer hijo predilecto, el Vicario de Jesús.

Ahora puedo usar la fuerza que me viene de vuestra oración y quiero intervenir como Madre para abreviar el tiempo de la prueba y para aliviaros de los sufrimientos que os esperan.

Todo puede cambiarse todavía si vosotros, mis pequeños, escucháis mi Voz, y os unís con la oración, a la incesante intercesión de vuestra Madre Celeste.

Por esto aquí, donde me aparecí como la Inmaculada, os repito que continuéis con más generosidad y perseverancia el rezo del santo Rosario.

El Rosario es la oración que desde el Cielo Yo misma vine a pediros.

Con ella lográis descubrir las insidias de mi Adversario; os sustraéis a muchos de sus engaños; os defendéis de muchos peligros que os tiende; os preserva del mal y os acerca cada vez más a Mí para que pueda ser verdaderamente vuestra guía y protección.

Como ya sucedió en otras ocasiones decisivas, también hoy la Iglesia será defendida y salvada por su Madre victoriosa, a través de la fuerza que me viene de vosotros, mis pequeños hijos, con el rezo frecuente de la oración del santo Rosario.

¡Valor, hijos predilectos! Orad, confiad y entrad en el refugio de mi Corazón Inmaculado para formar parte de mi ejército victorioso.

Ésta es mi hora y pronto toda la Iglesia será llevada a un nuevo esplendor por Aquélla a la que invocáis como "Reina de las Victorias".

Att. Tu Santísima Madre la Virgen María.

 

 

 

 Cenáculos de Oración

 
 

CÓMO SE HACE UN CENÁCULO

 

¿QUÉ ES UN CENÁCULO DE ORACIÓN?

   Un cenáculo es un grupo de personas, padres e hijos, parientes y amigos  que se reúne en una casa de familia, a rezar en primer lugar el Santo Rosario y otras devociones como la Coronilla de la divina Misericordia y la Liturgia de las Horas del pueblo, es también para hacer oración abierta a Dios, a Cristo y a su Santísima Madre para Hacer Reparación por los Pecados cometidos de la Familia y del Mundo entero, así como pedir la conversión y de los pecadores y pedir por las personas que necesitan intersección como los Sacerdotes, la Iglesia, las Almas del Purgatorio, para pedir por nuestros enemigos que atacan la Fe Católica con la consecuente destrucción de la familia, la moral, las virtudes, el avance de las sectas, la "cultura de la muerte" como el aborto, y otros males que trae aparejado el alejamiento de Dios y de su Santa Única y Verdadera Iglesia Católica Apostólica Romana.


Sus miembros deben ser dos o más personas; es aconsejable al sobrepasar los 12  integrantes –tratándose de casas de familia– abrir el grupo y formar otros cenáculos en distintos hogares. Su duración como mínimo, es de 1 hora, una vez a la semana. Es de esperar que después de un tiempo se aumente la duración o la cantidad de días en la semana según el amor y la devoción.

 Motivados por el progreso espiritual de los integrantes, no debe transformarse el Cenáculo en una reunión social, y terminado el momento de oración, los integrantes regresarán a sus hogares o participarán en la Santa Misa, tratando de mantener la atmósfera de piedad y devoción.

Es también importante proponerse en cada cenáculo, intenciones por todos los integrantes, sin límite de las mismas, sobre todo por los enfermos, agonizantes y la conversión de los familiares, amigos y vecinos. Para evitar excesos en el tiempo, pueden anotarse las intenciones en un cuaderno y mencionarlas en general. Se irán agregando las nuevas y además pueden aplicarse a casos especiales de necesidad (urgentes).

Intégrese a la multiplicación de Cenáculos en la Comunidad de Eucaristía.com.mx

Simplemente únase rezando el Santo Rosario con sus amigos y vecinos, en su hogar, el día y la hora que quiera e infórmenos vía correo electrónico para estar en contacto e intercambiar experiencias en las siguientes direcciones:

Mortiz@eucaristia.com.mx y rebeca@eucaristia.com.mx

Nuestro Fundador y Director Espiritual PBRO. SALVADOR ANGULO NAVARRO, fomento los cenáculos de oración adhiriéndose al Movimiento Sacerdotal Mariano, principal Promotor Mundial de Cenáculos de Oración, con Aprobación Eclesiástica y reconocimiento Pontificio.

Este Movimiento es Fundado por la Santísima Virgen de Fátima como una semilla dentro de la Iglesia plantada por ella, es una obra de amor del Inmaculado Corazón de María para la Santificación de la Iglesia y de las Familias.

Para esta Obra como es natural se utilizan Instrumentos para su difusión y practica de la espiritualidad y ha sido de manera especial elegido el Padre don Esteban Gobbi.

(Movimiento Sacerdotal Mariano)

La Virgen Santísima pide que hagamos cenáculos, ya que, a través del acto de consagración que hacemos al final, entramos en su Corazón Inmaculado, para prepararnos allí a recibir el Espíritu de Amor, el Espíritu Santo.

1) Para eso, iniciar el Cenáculo siempre con la invocación que Ella misma nos enseñó en su mensaje del 7/6/81: "VEN ESPÍRITU SANTO, VEN POR MEDIO DE LA PODEROSA INTERCESIÓN DEL INMACULADO CORAZÓN DE MARÍA, TU AMADÍSIMA ESPOSA" (3 veces).

2) Oración del Santo Rosario, meditando los misterios, delante de una imagen de la Santísima Virgen. Al final, rezar por el Papa y sus intenciones, un Padrenuestro, Avemaría y Gloria. Los cánticos son libres, pero deben preferirse los marianos.

3) Lectura de uno de los mensajes del libro "A los Sacerdotes hijos predilectos de la Santísima Virgen". Breve comentario. Pero "no es parte del espíritu de los encuentros pasar el tiempo oyendo sabias conferencias ya que habría el peligro de transformar el Cenáculo en academia y la Fraternidad en polémica" (P. Gobbi).

4) Un poco de catecismo. (Solamente en los Cenáculos familiares).

5) Fraternidad. Para que nos conozcamos, nos ayudemos mutuamente para seguir adelante y nos amemos siempre más.

6) Acto de consagración. Si hubiese celebración de la Santa Misa o Bendición con el Santísimo, la Consagración se hace antes de la Comunión o de la Bendición, ya que María, con la consagración nos toma en sus brazos y nos da a Jesús

7) Acción de Gracias. Después de la Comunión, decir a Jesús lo que la Virgen Santísima nos enseñó: "JESÚS, TÚ ERES NUESTRO AMOR, JESÚS TÚ ERES NUESTRO ÚNICO GRAN AMIGO; JESÚS, NOSOTROS TE AMAMOS; JESÚS, NOSOTROS ESTAMOS APASIONADOS POR TI". Mensaje del 21/8/87.

PROMESAS DE LA SANTÍSIMA VIRGEN

"La Santísima Virgen hace las siguientes Promesas a las familias que realizan cenáculos:

1) Ayudará a vivir la santidad del Matrimonio, principalmente a permanecer unidos y a ser fieles, a vivir el carácter sacramental de la unión familiar. Hoy, cuando está aumentando el número de las familias divididas por el divorcio, Nuestra Madre nos quiere ver unidos bajo su manto, siempre en el amor.

2) Nuestra Santísima Madre quiere ayudar a los hijos de estas familias. Actualmente existe para muchos jóvenes el peligro de perder la fe, siguiendo por el camino del mal, del vicio, de la droga. La Madre Santísima ayuda a estos hijos y promete que como madre estará atenta al lado de ellos para hacerlos crecer en el bien y salvarlos.

3) Nuestra Madre dice que estará siempre cerca de todas las necesidades tanto de orden espiritual como material.

4) Durante el período del castigo, Ella protegerá a estas familias abrigándolas bajo su manto. Por eso yo les invito a que multipliquen en todo el mundo estos Cenáculos de oración". (P. Stefano Gobbi)

CÓMO OBTENER LIBROS PARA LOS CENÁCULOS

http://www.msm-es.org/

MUY IMPORTANTE

Leer la introducción escrita por el Padre Stefano Gobbi, del libro "A los Sacerdotes hijos predilectos de la Santísima Virgen", sobre la difusión y espiritualidad del MSM; con consejos muy útiles e importantes de cómo se debe leer el libro.

ACTO DE CONSAGRACIÓN AL INMACULADO CORAZÓN DE MARÍA

Para los religiosos y laicos que se adhieren al Movimiento Mariano

Virgen de Fátima, Madre de Misericordia, Reina del Cielo y de la Tierra, refugio de los pecadores, nosotros, adhiriéndonos al Movimiento Mariano, nos consagramos de un modo especialísimo a Tu Corazón Inmaculado.

Con este acto de consagración queremos vivir Contigo y por medio de Ti, todos los compromisos asumidos con nuestra consagración bautismal; nos comprometemos a realizar en nosotros aquella conversión interior, tan requerida por el Evangelio, que nos libre de todo apego a nosotros mismos y a los fáciles compromisos con el mundo, para estar, como Tú,  sólo disponibles para hacer siempre la Voluntad del Padre.

Y mientras queremos confiarte, Madre dulcísima y misericordiosa, nuestra existencia y vocación cristiana, para que Tú dispongas de ellas para Tus designios de salvación en esta hora decisiva que pesa sobre el mundo, nos comprometemos a vivirla según Tus deseos, en particular por lo que se refiere a un renovado espíritu de oración y de penitencia, a la participación fervorosa en la celebración de la Eucaristía y al apostolado, al rezo diario del Santo Rosario y a un austero modo de vida, conforme al Evangelio, que sea un buen ejemplo para todos en la observancia de la Ley de Dios, en el ejercicio de las virtudes cristianas, especialmente de la pureza.

Te prometemos también estar unidos al Santo Padre, a la Jerarquía y a nuestros Sacerdotes, para oponer así una barrera al proceso de contestación al Magisterio, que amenaza los fundamentos mismos de la Iglesia.

Bajo Tu protección queremos también ser los apóstoles de esta hoy tan necesaria unidad de oración y de amor al Papa sobre el cual invocamos de Ti una especial protección.

Finalmente, te prometemos llevar a las almas con las cuales entremos en contacto, en cuanto nos sea posible, a una renovada devoción hacia Ti.

Conscientes de que el ateísmo ha hecho naufragar en la fe a un gran número de fieles, de que la desacralización ha entrado en el Templo Santo de Dios, de que el mal y el pecado se propagan cada vez más en el mundo, nos atrevemos a levantar, confiados, los ojos a Ti, Madre de Jesús y Madre nuestra misericordiosa y poderosa, y también hoy, invocar y esperar de Ti la salvación para todos tus hijos. ¡Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María! 

 

Para los Sacerdotes que se adhieren al Movimiento Sacerdotal Mariano

Virgen de Fátima, Madre de Misericordia, Reina del Cielo y de la Tierra, refugio de los pecadores, nosotros del Movimiento Sacerdotal Mariano, llamados a formar el escuadrón de tus sacerdotes, hoy nos consagramos de un modo especialísimo a tu Corazón Inmaculado.

Con este acto de consagración queremos vivir contigo y por medio de Ti todos los compromisos asumidos con nuestra consagración bautismal y sacerdotal; nos comprometemos además a realizar en nosotros aquella conversión interior que nos libre de todo apego humano a nosotros mismos, a la honra, a las comodidades, a los compromisos fáciles con el mundo, para estar, como Tú, sólo disponibles para hacer siempre la voluntad del Señor.

Y mientras queremos confiarte, oh Madre dulcísima y misericordiosa, nuestro sacerdocio, para que Tú dispongas de él para tus designios de salvación en esta hora decisiva que pesa sobre el mundo, nos comprometemos a vivirlo según tus deseos; en particular, a un renovado espíritu de oración y de penitencia, a la celebración fervorosa de la Sagrada Eucaristía y de la Liturgia de las Horas, el rezo cotidiano del Santo Rosario, el ofrecimiento de la Santa Misa a Ti el primer Sábado de cada mes y un modo de vida austero y religioso, que sea un buen ejemplo para todos.

Te prometemos además la máxima fidelidad al Evangelio del cual seremos siempre anunciadores íntegros y valientes hasta derramar nuestra sangre, si fuese necesario, y fidelidad a la Iglesia, para cuyo servicio hemos sido consagrados.

Sobre todo queremos estar unidos al Santo Padre y a la Jerarquía con la firme adhesión a todas sus directivas, para oponer así una barrera al proceso de oposición al Magisterio que amenaza los fundamentos mismos de la Iglesia.

Bajo tu maternal protección queremos ser también los apóstoles de esta -hoy tan necesaria- unidad de oración y de amor al Papa sobre el cual invocamos de Ti una especial protección.

Finalmente te prometemos llevar a los fieles que nos han sido encomendados a nuestro ministerio, a una renovada devoción hacia Ti.

Conscientes de que el ateísmo ha hecho naufragar en la fe a un gran número de fieles; de que la desacralización ha entrado en el Templo Santo de Dios sin ni siquiera preservar a muchos sacerdotes hermanos nuestros; de que el mal y el pecado se propagan cada vez más en el mundo, nos atrevemos a levantar, confiados, los ojos a Ti, Madre de Jesús y Madre nuestra misericordiosa y poderosa, y también hoy, invocar y esperar de Ti la salvación para todos tus hijos, ¡Oh, clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María!

 


QUÉ ES EL MOVIMIENTO SACERDOTAL MARIANO

SU ORIGEN Y DIFUSIÓN

El Movimiento Sacerdotal Mariano está íntimamente conectado con Fátima y su mensaje.

El 8 de Mayo de 1972, el Rdo. P. Stéfano Gobbi, un sacerdote italiano de Milán, mientras estaba orando en la Capilla de las Apariciones de Fátima, sintió un llamamiento interior para comenzar EL MOVIMIENTO SACERDOTAL MARIANO.

Él había estado orando por algunos sacerdotes que además de haber desistido de su propia vocación, estaban intentando organizarse contra la autoridad de la Iglesia.

El MSM reunirá alrededor del Papa a sacerdotes dispuestos a aceptar la invitación de María y formar así una poderosa legión con fuerza que mana del silencio, de la oración, del sufrimiento y de la constante fidelidad a los deberes de cada uno.

Reafirmado por una señal inequívoca de que eso era voluntad de Dios y con la aprobación de su director espiritual, el P. Gobbi y otros dos sacerdotes lanzaron el Movimiento en Octubre 13 de 1972. Fue exactamente 55 años después del estupendo milagro del sol en Fátima que destacó la importancia y urgencia del Mensaje que Nuestra Señora había traído a la tierra.

El movimiento después de vencer los obstáculos iniciales se extendió con prontitud por todo el mundo en forma silenciosa pero irresistible. Se han inscripto ya más de 100.000 sacerdotes, incluyendo Cardenales y Obispos.

SU PROPÓSITO

El MSM es un regalo de María a la Iglesia en nuestros tiempos, para confortarla en su gran dolor y ayudar a sus hijos a vivir con confianza y filial esperanza los momentos dolorosos de su purificación.

La humanidad habiendo casi triunfado en construir una civilización puramente humana sin Dios, obstinadamente cerrada a toda influencia divina, se precipita a su propia ruina, con peligro de destruirse con sus propias manos.

De ahí, que con maternal solicitud, Nuestra Señora interviene, ofrece a sus hijos el refugio seguro de su Inmaculado Corazón y llama a todos los sacerdotes, sus amados hijos, a juntarse alrededor de Ella para la defensa de la Iglesia y la salvación de la humanidad.

Con aquellos que responden "sí" Ella forma una pequeña cohorte, el MSM, "para el gran triunfo de Dios y para la definitiva derrota de Satanás". (7/06/1975). "Pronto la victoria resplandecerá en todas partes. Por medio del triunfo de mi Corazón Inmaculado, vendrá a vosotros el reino glorioso de Jesús, que en su Espíritu de Amor, conducirá toda la creación a la glorificación del Padre; finalmente será renovada la faz de la tierra". (20/06/1983).

"Pero tengo la necesidad", dice Ella, "de sacerdotes humildes y valientes: prontos a dejarse escarnecer, prontos a dejarse pisotear por Mí.

Será con esos Sacerdotes humildes, escarnecidos y despreciados que Yo formaré el escuadrón que me permitirá llevar a Jesús un innumerable número de hijos, purificados ya por grandes tribulaciones (...)". (1/08/1973).

Nota: Las fechas están tomadas del libro "A los Sacerdotes, hijos predilectos de la Santísima Virgen"

ORGANIZACIÓN

UN MOVIMIENTO

- El MSM es "un movimiento de espiritualidad"; no es una asociación organizada con presidentes, secretarios, reuniones, cuotas, etc. No obstante hay Sacerdotes Encargados a niveles nacionales, regionales y locales para servir como centro de unidad, animación e información.

- El Rdo. P. Stéfano Gobbi es reconocido como el instrumento y centro espiritual de unidad escogido por Nuestra Señora.

- Sólo María es su líder: "El MSM debe ser sólo OBRA MÍA... Yo misma seré la conductora..." (16/07/1973). Y otra vez, "Esta obra es exclusivamente mía y nadie la tocará, porque soy celosa de ella con el mismo celo de Dios. Esta OBRA es querida por Mí para el gran triunfo de Dios y para la definitiva derrota de Satanás". (7/06/1975).

Para que tu y tu Familia o Sacerdotes, religiosos o laicos puedan formar Cenáculos con la Espiritualidad del MSN es Necesario declarar con asentamiento de corazón y de mente que es Católico y profesar su fe con el Credo y con los siguientes elementos:

* Consagración al Inmaculado Corazón de María.

* Fidelidad al Papa y a la Iglesia a él unida.

* Observancia de los Mandamientos de Dios y práctica de cuanto Jesús ha enseñado en el evangelio.

SUS CARACTERÍSTICAS ESENCIALES

- Consagración de todo nuestro ser al Inmaculado Corazón de María y un total ofrecimiento del propio sacerdocio al Inmaculado Corazón, vivido en una humildad y sencilla entrega ("como niños" Mc. 10, 15), de manera que Ella pueda vivir verdaderamente en sus sacerdotes y manifestarse a Sí misma a través de ellos.

"Quiero amar con vuestro corazón", dijo Ella a sus sacerdotes, "mirar con vuestros ojos, consolar y animar con vuestros labios, ayudar con vuestras manos, caminar con vuestros pies, seguir vuestras huellas ensangrentadas y sufrir con vuestro cuerpo crucificado". (1/07/1981).

- Fidelidad al Papa y a la Iglesia unida con él.

La fidelidad al Papa, y a su Magisterio, aceptando lo que la Doctrina de la Fe nos enseña.

Por consiguiente, María quiere que sus sacerdotes "sean los amigos, los consoladores, los defensores del Papa". (30/10/1973).

La fidelidad al Papa debe ser manifestada "con total obediencia a sus mandatos, previendo y secundando sus deseos, propagando sus enseñanzas, defendiéndolo de todo ataque, prontos a combatir hasta el martirio para estar siempre unidos a él y ser fieles al Evangelio". (1/11/1973).

- Guiar a los fieles a la consagración de ellos mismos al Inmaculado Corazón de María, porque es con ellos reunidos junto con los sacerdotes, que Ella desea formar su legión invencible.

OTROS REQUISITOS IMPORTANTES

- Oración: Un profundo espíritu de oración, manifestado por la ferviente celebración de la Eucaristía, la atenta recitación de la Oración oficial de la Iglesia, y por una continua e íntima comunión con Dios.

"Para vencer en la batalla que se aproxima os quiero dar un arma: la oración. Olvidaos de otra cosa y acostumbraos a utilizar sólo esta arma. Los tiempos decisivos han llegado y no hay más tiempo para ciertas cosas vanas y superfluas. No hay más tiempo para inútiles discusiones, no hay más tiempo para charlas y proyectos: ¡éste es sólo tiempo de oración!" (19/12/1973).

Y otra vez: "Mis Sacerdotes deben estar en todo momento en esta actitud sacerdotal: orando en mi Corazón, por la salvación del mundo". (28/01/1975).

- El Rosario, la oración de María por excelencia, el arma que Ella le da a sus hijos para pelear las batallas espirituales de hoy.

- Penitencia y Sufrimiento, sin los cuales no puede haber victoria sobre Satanás, ni renovación para la Iglesia y la humanidad.

- Cenáculos, que se forman cuando dos o tres miembros se reúnen:

* Para estar con María, de manera que ella, pueda formarlos.

* Para orar con María, desde su Corazón Inmaculado, de manera que sus oraciones puedan ser eficaces.

* Para amarse unos a otros y vivir en verdadera fraternidad, en la compañía de María, su Madre común. (17/01/1974).

MEDIOS DE CRECIMIENTO

El libro es hoy el regalo esencial de la Madre de Dios. Ella lo eligió como medio de extender su trabajo. Él contiene todo lo que se considera ser los "mensajes" que Ella ha comunicado desde Julio 1973 al P. Stéfano Gobbi, a través de lo que en teología espiritual se llaman "Locuciones Interiores". Por tanto, en opinión del P. Espiritual del P. Gobbi, "no son el fruto de meditaciones personales, ni invención literaria cuestionable".

El libro no es un tratado de teología, sino una exhortación maternal, en lenguaje simple, sencillo. "Ha sido el instrumento para llevar a los corazones y a las almas de tantos hijos predilectos la voz de la Madre Celestial, la manifestación de mi maternal designio, la invitación a recogeros todos en el refugio de mi Corazón Inmaculado". (21/01/1984).

"¿Cómo debe leerse este libro?
Con la sencillez de un niño que escucha a la madre". (21/01/1984).

"Qué digo Yo en este libro mío?
Yo trazo un camino sencillo y bello, pero ¡difícil, muy difícil!, que debéis recorrer, si queréis vivir vuestra consagración.
Les enseño cómo se debe vivir: los formo concretamente para vivir Conmigo". (21/01/1984).

"Leedlo, hijos míos predilectos, meditadlo, vividlo". (28/01/1984).

"...Entonces vuestros corazones arderán en amor, vuestras almas serán iluminadas por mi luz y Yo los transformaré interiormente para conducirlos cada día a hacer lo que agrada al Corazón de Jesús". (21/01/1984).

En síntesis este libro contiene la doctrina de San Luis de Monfort, el Camino de Infancia Espiritual de Santa Teresita de Lisieux y la forma de vivir el Mensaje Evangélico de Fátima.